En un clamor popular se ha convertido nuevamente, y como cada año, el asunto del descarado abuso que se comete contra los asistentes a la ExpoGan.
Pa’ abrir boca comencemos con el cobro 25 pesos por derecho de estacionamiento, seguido de otros 50 varos más por piocha, sea adulto, niño, mujer o bestia para poder ingresar a las instalaciones donde se desarrolla la mentada fiesta del pueblo, previa también pasada de báscula por unos macuarros que te tortean todo en busca de algún arma que pudieras intentar ingresar al lugar oculta entre tus ropas, además de obligar a quienes llevan en su bolso alguna botella de agua o siquiera alguna fruta, a depositarla en botes de basura, dizque por motivos de seguridad; ¿seguridad de qué?, lo cierto es que todo es negocio.
Ya dentro de las instalaciones una botella de agua, de un litro, tiene un costo de 25 pesos, eh ahí la razón por la cual te obligan a deshacerte del agua que llevas para tu consumo, mientras en los puestos de comida no hay precios a la vista, ni siquiera en las mentadas cartas que ofrecen, de tal forma que cuando pides la cuenta puedes tener el riesgo de caer desmayado o víctima de un infarto, pues la cuenta por unos cuantos tacos, cuya calidad de la carne es francamente sospechosa, asciende a no menos de 800 pesos cuando estamos hablando del consumo que hizo una familia integrada por el padre, la madre y dos chamacos.